Por la Dra. Susan Láscarez, nutricionista.
Recientemente se publicó la nueva pirámide nutricional elaborada por entes de salud de los Estados Unidos, la cual se considera base para las políticas alimentarias de ese país, así como guía para muchos profesionales de salud, nutricionistas y encargados de definir políticas públicas en muchos otros países. Esta nueva guía, muestra los resultados de una revisión extensa y hasta controversial de las recomendaciones de los últimos años e intenta dar herramientas para buscar soluciones al tan alarmante problema de salud pública como lo es el tema del sobrepeso y de todas las enfermedades crónicas que lo preceden.
Una alimentación saludable consiste en obtener la cantidad adecuada de nutrientes: proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales necesarios para mantener un buen estado de salud. El cuerpo humano es extremadamente complejo, y una dieta adecuada es específica para cada individuo. Una de las funciones de la pirámide nutricional es facilitar la toma de decisiones a la hora de definir lo que es una alimentación saludable. [1]
La primera particularidad de la nueva pirámide nutricional es que está invertida. En la parte superior, ocupando el mayor volumen de la figura, prioriza el consumo de alimentos naturales o muy poco procesados: proteínas de alta calidad, frutas y vegetales, grasas saludables y lácteos enteros. Al final de la pirámide, se observan los alimentos altos en azúcares añadidos, carbohidratos refinados y alimentos procesados.
Esta recomendación nace principalmente de lo que se ha concluido en muchos estudios en las últimas décadas donde se observa una asociación entre el consumo de alimentos ultraprocesados y diversos problemas de salud, como la obesidad, el cáncer, los trastornos de salud mental, las enfermedades respiratorias, gastrointestinales y cardiovasculares, y los problemas de salud metabólica. y mortalidad. [2]

La disminución de la biodisponibilidad de nutrientes, la disminución de la saciedad, la adicción a la comida, la adición de emulsionantes que pueden causar alteraciones endocrinas, el uso de edulcorantes, colorantes, espesantes y la presencia de bisfenoles y ftalatos de los envases son factores potenciales que conducen a diversas enfermedades. [2]
Es por esta razón que la nueva pirámide hace un llamado a la ingesta de alimentos 100% naturales, con una densidad nutricional mayor, que brindan mayor saciedad y que procuran mejorar indicadores importantes en salud como la composición corporal y los datos bioquímicos en sangre. Este enfoque viene también de la importancia de la alimentación en relación con la salud de la microbiota intestinal, y su vínculo con un estado de salud óptimo.
Ya es bien sabido que los alimentos determinan el tipo de bacterias que proliferan en el intestino. Alimentos como las frutas y vegetales, así como las grasas saludables como el aceite de oliva y semillas, promueven el crecimiento de bacterias saludables, y que, por el contrario, una alta ingesta de alimentos procesados, sobre todo fuentes de azúcar y grasas saturadas, facilitan la sobrepoblación de bacterias patógenas. [3]
En resumen, un consumo diario de buenas fuentes de proteína como el huevo, pollo, pescado, siempre con fuentes de fibra como frutas, vegetales, carbohidratos complejos (por ejemplo, leguminosas) y usando fuentes de grasa naturales como el aceite de oliva, es la receta que puede llevarnos a mejorar nuestra salud en la actualidad y proyectar una mayor longevidad y calidad de vida a largo plazo.
Bibliografía
[1] I. SARAC and M. BUTNARIU, “Food Pyramid – The Principles of a Balanced Diet,” Int. J. Nutr., vol. 5, no. 2, 2020, doi: 10.14302/issn.2379-7835.ijn-20-3199.
[2] J. Ubbink and A. S. Levine, “From Processed Foods to Ultraprocessed Foods: Evolution of an Industry Model and Impact on Dietary Quality, Health, and Society,” 2025. doi: 10.1146/annurev-food-111523-122028.
[3] D. O. Magro, C. Rossoni, R. Saad-Hossne, and A. Santos, “Interaction between food pyramid and gut microbiota. A new nutritional approach,” Arq. Gastroenterol., vol. 60, no. 1, 2023, doi: 10.1590/S0004-2803.202301000-15.